Qué estoy leyendo


¿Qué pasaría si los mercenarios de los relatos de fantasía épica fueran estrellas de Rock? Esta es la premisa de la primera novela de Nicholas Eames y seguramente una de las mejores maneras venderle un libro a un servidor. Cómo siempre, escribo esto desde la lectura de los primeros capítulos y sin querer hacer una valoración de la obra en sí, esto más bien es una respuesta a la pregunta planteada ya en su día por los grandes pensadores de la antigua Grecia '¿por qué cojones, de entre la siempre creciente pila que tengo en casa de libros todavía por leer, me he decidido a invertir tiempo en este, cuando podría estar tranquilamente jugando a la Play?'. La razón es porqué vale mucho la pena. La historia está planteada como una especie de 'gira de reencuentro' de un grupo de rock viejuno, pero en vez de llenar estadios parar sangrar la nostalgia de sus fans los miembros de 'The Kings of the Wyld' se embarcan en una última cruzada para salvar a la hija de uno de ellos. El planteamiento me parece diferente a lo que se suele encontrar en este tipo e novelas. Hay humor y sobre todo una aproximación a las implicaciones que tiene envejecer y dejar atrás los años dorados de la juventud. El protagonista, Clay Slowhand Cooper, tiene una vida cómoda, normal y terriblemente anodina. Está felizmente casado, tiene una hija adorable que le quiere y un trabajo rutinario. Es algo así como un John McClane venido a menos, pero en vez de labrase su fama matando descalzo a terroristas extranjeros Clay lo hizo luchando contra cíclopes y un sinfín de bestias mágicas junto al resto de su banda. El enfoque y el tratamiento de los personajes tienen un punto original y que juega a darle la vuelta a algunos tópicos del grimdark al que nos hemos acostumbrado en los últimos tiempos, echadle un vistazo si sois viejos rockeros como yo.



¡¡¡Star Wars!!! ¿No tenéis suficiente? ¿Qué tal si os doy un par de nombres? Ken Liu y Nnedi Okorafor. ¿Queréis más? Gary Whitta (guionista de Rogue One) y Pablo Hidalgo (guru de todo lo relacionado con una galaxia muy, muy lejana). Os veo todavía dudando... ¡mirad! ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No! Es un relato de Chuck Wendig, y otro de Pierce Brown, y otro de Madeleine Roux. Si esta colección de autores (y muchos otros más) contenidos en un mismo libro y escribiendo relatos enmarcados en el universo creado por George Lucas no basta para despertaros el apetito, yo ya no sé qué más puedo decir. ¡Ah, sí! También hay un relato de un tal Wil Wheaton.

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